Brisca
Cómo jugar a la Brisca
La Brisca es el juego de cartas cotidiano de Italia — rápido, sociable y lleno de pequeñas apuestas. Aquí se juega mano a mano contra un bot con una baraja de 40 cartas (sin ochos, nueves ni diez), y una sola carta volteada decide el palo que manda en toda la mano. Se aprende en un minuto, pero cada descarte es una pequeña apuesta sobre lo que tiene el rival.
Objetivo
Captura cartas que valgan más de la mitad de los puntos. La baraja suma 120 puntos en total, así que llevarte 61 o más gana la mano; 60–60 es empate.
El reparto y la brisca
Cada uno recibe tres cartas. La siguiente se vuelve boca arriba — su palo es la brisca (el triunfo) de toda la mano — y queda medio metida bajo el mazo, porque es la última carta que alguien va a robar. Tras cada baza, el ganador roba primero y el perdedor después, así que ambos mantenéis siempre tres cartas hasta que se acaba la baraja.
Jugar una baza
- No hay obligación de asistir al palo — juega la carta que quieras.
- La baza la gana la brisca más alta; si no se jugó ningún triunfo, la carta más alta del palo de salida. Una carta de otro palo que no sea triunfo simplemente no puede ganar.
- La fuerza de las cartas es As, 3, Rey, Dama, Jota, 7, 6, 5, 4, 2.
- El ganador se lleva ambas cartas (sus puntos son tuyos) y sale en la siguiente baza.
Valor de las cartas
As = 11, Tres = 10, Rey = 4, Dama = 3, Jota = 2; el 7, el 6, el 5, el 4 y el 2 no valen nada. Fíjate en que el Tres solo lo supera el As y aun así vale diez — las dos grandes que todos persiguen son el As y el Tres de la brisca.
Estrategia
La esencia de la Brisca está en saber cuándo una baza merece un triunfo y cuándo no. Suelta tus cartas sin valor (los scartini) en las bazas que no quieres, y guarda los triunfos para arrebatar un gordo As o Tres cuando el rival lo saque. Sal con cartas bajas que no sean triunfo para sacar puntos, y recuerda qué cartas grandes ya han salido. Toca una carta para jugarla. N reparte una mano nueva.