Tonk
Cómo jugar al Tonk
El Tonk —también escrito Tunk— es un rummy americano rápido y directo que se juega desde hace casi un siglo en porches, barberías y descansos del trabajo. Las manos son cortas, los vuelcos son grandes y un solo «plante» audaz puede dar la vuelta a la partida. Aquí juegas mano a mano contra un bot, corriendo hacia los 100 puntos.
Objetivo
Gana cada mano teniendo la mano más limpia y sé el primero en llegar a 100 puntos. Ganas una mano de tres formas: cerrar vaciando tu mano, plantarte con una mano baja y demostrar que es menor que la del rival, o recibir un Tonk instantáneo.
El reparto y el valor
- Cada jugador recibe cinco cartas; el resto forma el mazo y una carta se vuelve para iniciar el descarte.
- Valor de las cartas: las figuras (J, Q, K) y los dieces valen 10, los ases 1 y las demás su número.
- Tonk inicial: si tus cinco cartas suman exactamente 49 o 50, ganas la mano al instante por el doble.
Combinaciones
- Grupos: tres o cuatro cartas del mismo valor.
- Escaleras: tres o más cartas seguidas del mismo palo. El as es bajo.
- Cuando hay una combinación en la mesa, cualquiera puede enganchar una carta a ella en su turno.
El turno
Al empezar tu turno puedes plantarte en vez de robar. Si no, primero roba del descarte o del mazo. Luego puedes bajar: pon todos tus grupos y escaleras en la mesa y engancha cartas a las combinaciones que ya estén. Por último, descarta una carta tocándola. Vacía la mano y habrás cerrado, sumando las cartas del rival más una pequeña bonificación.
Plantarse y puntuar
El plante es lo que hace que el Tonk sea Tonk. Antes de robar, si crees que tus cartas valen menos que las del rival, puedes plantarte. La mano más baja gana y suma el valor de las cartas del perdedor; pero si te plantas y no eres el más bajo, te pillan y el rival suma tu mano al doble. El primero en llegar a 100 puntos gana la partida. S baja, D se planta, N empieza de nuevo.