Cómo jugar al Solitario Adicción
El Solitario Adicción —también conocido como Huecos— es un rompecabezas de ordenar más que de construir. Todas las cartas están boca arriba desde el principio, así que no hay nada oculto ni nada que repartir: todo el juego está desplegado ante ti, y el reto es deslizarlo hasta ponerlo en orden antes de quedarte sin barajadas. Se aprende rápido, es sorprendentemente tenso cerca del final y resulta de verdad adictivo, que es como se ganó su nombre.
Objetivo
Ordena las cuatro filas para que cada una vaya del 2 hasta el Rey en un mismo palo, de izquierda a derecha, dejando el hueco vacío en el extremo derecho.
La disposición
- Las 52 cartas se reparten en cuatro filas de trece.
- Los cuatro Ases se retiran antes de empezar, dejando cuatro huecos repartidos por el tablero.
Movimientos
- Un hueco solo puede rellenarse con la carta que sea un valor superior y del mismo palo que la carta justo a la izquierda del hueco. Así, un hueco a la derecha del 6 de tréboles solo acepta el 7 de tréboles.
- Un hueco en el extremo izquierdo de una fila puede rellenarse con cualquier 2: así es como empieza cada fila.
- Un hueco a la derecha de un Rey (o a la derecha de otro hueco) está muerto: nada puede rellenarlo hasta que se baraje el tablero. Las cartas jugables están resaltadas, así que haz clic en una carta resaltada para deslizarla.
Barajadas y estrategia
Cuando no quedan jugadas útiles puedes Barajar, pero solo un número limitado de veces. Una barajada conserva la serie bien ordenada al principio de cada fila, coloca un único hueco justo después y reparte de nuevo el resto, así que cuanto más tengas fijado de antemano en cada fila, más conserva una barajada. Por eso importa el orden de tus jugadas: intenta construir el extremo bajo de cada fila (2, 3, 4…) pronto, y evita dejar un hueco atrapado detrás de un Rey cuando haya una jugada más útil disponible. Consigue que las cuatro filas vayan limpias del dos al Rey y el tablero queda resuelto.