Cómo jugar a Defensa de misiles
Defensa de misiles es un juego de defensa rápido y de reflejos que juegas en tu navegador sin nada que instalar. Está inspirado en los clásicos arcade estilo «missile command»: una fila de ciudades en la parte de abajo de la pantalla, misiles enemigos cayendo desde arriba, y lo único entre ellos eres tú y una batería de interceptores. Tu tarea es leer las estelas entrantes, anticipar adónde van y detonar una explosión en su camino antes de que lleguen al suelo.
El objetivo
Protege tus seis ciudades el mayor tiempo posible. Cada misil que destruyes da puntos, y despejar una oleada con ciudades en pie gana un bono de supervivencia más una recompensa por cada interceptor no usado. Las oleadas nunca terminan de verdad —solo se vuelven más rápidas y densas—, así que tu meta real es aguantar el bombardeo y lograr la mayor puntuación.
Cómo jugar
- Vigila las estelas rojas: cada una es un misil que desciende hacia una de tus ciudades.
- Haz clic o toca un punto del cielo. Un interceptor sale de tu base central, vuela a ese punto y detona en una explosión que se expande.
- Cualquier misil atrapado en el radio de la explosión se destruye, y son posibles reacciones en cadena, ya que cada derribo crea su propia explosión.
- Anticipa tus disparos. Apunta un poco por delante de un misil para que la explosión esté floreciendo cuando el misil llegue.
Controles
El juego se controla casi por completo apuntando. En el ordenador, haz clic en cualquier punto del área de juego para disparar un interceptor ahí. En móvil o tableta, toca la pantalla igual: el táctil es totalmente compatible. Pulsa N en cualquier momento para empezar una partida nueva. El número de interceptores se muestra arriba del tablero, así que vigílalo: dispara demasiado al principio de una oleada y puedes quedarte sin munición justo cuando lleguen los misiles pesados.
Puntuación y estrategia
Cada misil vale veinticinco puntos, y el bono de fin de oleada premia tanto las ciudades supervivientes como la munición conservada, así que los disparos disciplinados y bien colocados ganan al pánico de disparar a lo loco. Agrupa tus interceptores: una explosión colocada donde convergen varios misiles puede borrar un grupo entero de una vez. Defiende primero tus ciudades restantes cuando el tablero se vacíe: un misil que cae en suelo desnudo no te cuesta nada, pero uno que cae en una ciudad se pierde para siempre. Tu mejor puntuación se guarda en este dispositivo, así que cada partida es una ocasión de adentrarte un poco más en la tormenta.