Cómo jugar al Dominó
El dominó es uno de los grandes juegos sociales del mundo: se juega en los portales del Caribe, en los cafés de toda Latinoamérica y en las mesas de cocina de todas partes. Las fichas son sencillas y las reglas se aprenden en un minuto, pero leer los extremos abiertos y contar lo que queda por jugar lo convierten en una auténtica batalla de táctica. Esto es dominó de robo para dos: tú contra un bot.
Objetivo
Ser el primero en llegar a 100 puntos, anotados al vaciar tu mano y al pillar a tu rival con fichas todavía en la mano.
Las fichas
Un juego de doble seis tiene 28 fichas, cada una dividida en dos extremos que muestran de 0 a 6 puntos. A cada jugador se le reparten siete; el resto forma el pozo. Quien tenga el doble más alto (o, en su defecto, la ficha más pesada) sale primero.
Jugar un turno
- La línea tiene dos extremos abiertos. Juega una ficha que enlace con uno de ellos —un 5 puede unirse a un extremo que muestre 5— y ese extremo pasa a mostrar el otro número de la ficha.
- Si una ficha enlaza con ambos extremos, tócala y luego toca el extremo verde donde la quieres poner.
- ¿No puedes jugar? Roba fichas del pozo hasta que puedas. Cuando el pozo esté vacío y sigas sin poder jugar, debes pasar.
Cómo ganar y puntuar
Juega la última ficha de tu mano y cantas «¡Dominó!»: anotas el total de puntos que le queden a tu rival en la mano. Si ninguno de los dos puede mover y el pozo está vacío, la partida queda cerrada; gana quien tenga la mano más ligera y anota los puntos de la mano contraria. El primero en llegar a 100 se lleva el juego. Los buenos jugadores sueltan pronto sus fichas pesadas, mantienen una variedad de números para no quedarse atascados y vigilan qué números pasa una y otra vez el rival: ese es un número que no puede jugar. D roba, N empieza una partida nueva.