Cómo jugar al Solitario Klondike
El Klondike es el solitario clásico que viene con casi todos los ordenadores: el que la mayoría llama simplemente «Solitario». Es un juego de cartas tranquilo para un jugador que puedes echar en dos minutos o en dos horas. Esta versión roba una carta cada vez del montón y te deja reciclarlo tantas veces como quieras, así que con paciencia casi siempre se puede avanzar.
Objetivo
Construye las cuatro bases de arriba a la derecha, una por palo, desde el As hasta el Rey. Lleva allí las 52 cartas y ganas.
El tablero
- Siete columnas contienen el reparto. La primera tiene una carta, la segunda dos, y así sucesivamente; solo la carta inferior de cada columna empieza boca arriba.
- El montón está arriba a la izquierda. Haz clic para girar la siguiente carta al descarte que tiene al lado.
- El descarte guarda la carta que acabas de robar: su carta superior siempre está en juego.
- Cuatro bases arriba a la derecha son donde construyes cada palo hasta el Rey y ganas.
Movimientos
- Construye hacia abajo en el tablero en colores alternos: un seis rojo va sobre un siete negro, y así sucesivamente.
- Mueve una sola carta, o arrastra junta una secuencia bien ordenada de cartas, de una columna a otra.
- Solo un Rey (solo o con una secuencia debajo) puede ocupar una columna vacía.
- Envía una carta a su base cuando sea el siguiente valor de ese palo. Haz doble clic en una carta para mandarla allí automáticamente.
- Cuando una carta boca abajo queda al fondo de una columna, se gira boca arriba gratis.
Estrategia
Descubre las cartas boca abajo cuanto antes: cada carta oculta es una carta con la que aún no puedes contar. No tengas prisa por subir las cartas bajas a las bases; un dos o un tres en el tablero suele darte dónde colocar una carta de color contrario. Intenta vaciar una columna para tener sitio donde poner un Rey, y piensa una o dos jugadas por delante antes de robar del montón. Usa deshacer sin miedo para probar una línea y empieza un reparto nuevo cuando el tablero se atasque.