Cómo jugar a Simón
Simón es el clásico juego de memoria de luces y tonos. Cuatro pulsadores de color —rojo, verde, azul y amarillo— se iluminan uno tras otro en un patrón creciente, cada uno con su propia nota musical, y tu tarea es reproducir el patrón de memoria. Empieza fácil y se va poniendo más difícil, lo que lo convierte a la vez en un reto divertido y en un verdadero ejercicio para tu memoria a corto plazo.
Objetivo
Repite correctamente la secuencia de colores durante tantas rondas como puedas. Cada ronda el juego añade un color más al final de la secuencia, así que el patrón que debes recordar se alarga. Tu puntuación es la longitud de la secuencia que alcanzaste, y tu mejor resultado se guarda en este dispositivo para que siempre tengas un récord personal que perseguir.
Cómo jugar
- Pulsa Empezar para comenzar. Observa y escucha mientras los pulsadores muestran la secuencia; la línea de estado te dice cuándo es tu turno.
- Toca los pulsadores en el mismo orden para repetir la secuencia. Cada pulsador se ilumina y suena su tono al pulsarlo.
- Acierta toda la secuencia y el juego añade un color más, luego te reproduce el patrón más largo para que lo copies.
- Un solo toque erróneo termina la partida y muestra tu puntuación; después puedes volver a jugar enseguida.
Estrategia y consejos
El truco más útil es agrupar la secuencia en pequeños bloques de tres o cuatro colores; se recuerdan mucho mejor unos pocos bloques cortos que una larga lista plana. Apóyate también en el sonido: cada pulsador tiene una nota fija, así que el patrón se convierte en una pequeña melodía que puedes tararear, y a muchos jugadores la melodía se les queda mejor que los colores solos. Mantén la calma y un ritmo constante en vez de ir con prisas, porque los toques apresurados son donde se cuelan la mayoría de los errores. A medida que la secuencia se alarga también se acelera un poco, así que confiar en el patrón ya memorizado, en lugar de dudar de cada pulsación, te llevará más lejos que jugar con cautela.